Como es sabido existen cuatro mudras que intervienen en la sanación de la fatiga crónica, con la cual el ser humano tiene la capacidad de recuperar la energía desaparecida y toda esa sensación tanto de astenia como de adinamia. A continuación mencionaremos estas cuatro mudras:
· Mudra del amanecer: Temprano en la mañana deberá cruzar los dedos de la mano quedando el pulgar derecho sobre el izquierdo y de esta manera se ejerce una fuerza sobre los mismos. Inmediatamente colocar las manos detrás de la nuca y simultáneamente realizar una inspiración profunda y luego una espiración suave. Luego localiza la presión sobre los codos. De esta manera comenzaras la jornada con una mayor energía.
· Mudra de la tierra: Colocando la palma de la mano en forma de supinación, junta el primer dedo (pulgar) con el anular y luego junta el dedo menor (meñique) dejando los demás dedos en extensión. Haz varias veces este ejercicio con las dos manos. Esta técnica es imprescindible para alcanzar una máxima energía tanto física como menta; interviniendo de esta manera con la regulación de los diferentes sistemas del organismo (hígado, estomago, ojos, etc).
· Mudra del rayo: Nuevamente con la mano en supinación realice una pequeña fuerza con el primer dedo sobre la uña del dedo medio dejando los demás dedos en extensión. Esta actividad da una grata sensación de positividad.
· Mudra de la purificación: Igual a las demás mudras se utiliza la mano izquierda y se une las yemas de todos los dedos con excepción del índice el cual queda en posición de extensión. De esta manera se logra la purificación de las ideas y del espíritu.



