Los dentífricos son los productos de limpieza de los dientes y, usados con un cepillo, eliminan las bacterias y los restos de comida que quedan entre ellos. Los buenos dentífricos son aquellos que tienen acciones antisépticas y anti fermentativas, que limpian bien la boca dejándola fresca y que no resultan agresivos ni para las encías ni para el esmalte. Si no desea recurrir a los dentífricos convencionales del mercado, siempre hay la alternativa de usar recetas naturales que cumplen exactamente la misma función.
Existe el dentífrico al alcanfor. El alcanfor, la base de esta rectea , además de ser una sustancia aromática , tiene una acción bactericida, con lo que se consigue una limpieza profunda de los dientes, ya que elimina cualquier posibilidad de infección, a la vez que proporciona un agradable olor.
Los ingredientes consisten en: una cucharada pequeña de alcanfor en polvo; una cucharada pequeña de azúcar; una cucharada de almendras; ¼ litro de agua, si puede ser destilada. Esta preparación se utilizará de la misma manera que un dentífrico habitual. Se deberá picar las almendras. Mezclar las almendras trituradas con el azúcar y el alcanfor. Triturar todo hasta que quede un polvo fino. Añadir agua hasta que se forme una pasta suave . Por último guardar en un frasco con cierre hermético.



