Los baños de sol moderados son beneficiosos para el organismo y, además, ejercen una acción tonificante y depurativa. Una piel uniformemente morena favorece mucho a las personas y, de esta manera, se puede prescindir fácilmente de cosméticos artificiales para embellecer el rostro. Pero hay que ser prudentes ante las exposiciones solares, porque si se toma sol en exceso o no se toman las debidas precauciones, la piel puede sufrir consecuencias muy serias. Por eso el uso de cremas protectoras es imprescindible y no es necesario tener que renunciar a lucir una piel morena.
El aceite bronceador de coco, gracias al mismo se consigue un tono moreno en la piel intenso y duradero. Pero este aceite está sólo indicado para pieles muy resistentes, puesto que, a pesar de contener sustancias protectoras para la piel, también son fuertes activadores.
Así pues, las personas con pieles muy blancas o muy sensibles deberán utilizar otros remedios más apropiados a su tipo de piel. Los ingredientes de este aceite consisten en: 6 cucharadas de aceite de coco; 6 cucharadas de manteca de cacao y por último 12 gotas de aceite de lavanda.
Se funde la manteca al baño maría, retirarla del fuego y añadir los aceites. Por último remover hasta que el preparada se enfríe. Extender por todo el cuerpo con la ayuda de las manos antes de empezar la exposición al sol.



