
El Qi Gong, conocido también como Chi Kung, es una de las artes más marciales más antiguas de China. El carácter “Chi” significa aire (fluído que anima la respiración), mientras que “Kung” significa trabajo o técnica. De esta manera, Chi Kung se podría traducir como “el trabajo de la respiración” o bien el arte de hacer circular los hálitos de la forma más adecuada a la finalidad con la que se practica.
Existen varios sistemas de Chi Kung; se puede practicar con el cuerpo quieto o en movimiento el cual puede involucrar patrones preestablecidos así como también espontáneos. El Chi Kung que se practica con finalidad terapéutica se basa en los principios de la medicina tradicional china; el practicado con fines espirituales está relacionado con los principios de la alquimia y varía en función de la corriente y el centro espiritual del que procede.
El Chi Kung propone tres procesos de armonización o regulación mutúa, llamado San Tiao, en el que los tres procesos interaccionan entre sí buscando una armonía entre todos. Los procesos son: regular el cuerpo, regular la mente (corazón) y regular la respiración (éste último regula la esencia, el aliento y el espíritu).
1. Regular el cuerpo (Tiao Shen)
Si la postura corporal no es la adecuada, el Chi no es constante, y si el Chi no es constante, el Yi (la mente) no tiene paz, y al suceder esto, el Chi sufre un desorden. Para que estén abiertos todos los canales de Chi, se debe estar relajado.
Existen tres etapas de relajación:
1. Relajar la mente
2. Relajar la respiración
3. Relajar el cuerpo
La raíz:
Para toda práctica de Qigong, es fundamental estar bien apoyado. Esto significa estar equilibrado y en firme contacto con el suelo; el apoyo requiere de raíz, centro y equilibrio. Para lograr esto, se debe imitar a los árboles y así echar raíces invisibles bajo los pies. La raíz debe ser igual de ancha que profunda. El Yi (la mente) es quien debe crecer primero; es él quien dirige al Chi. El Yi debe ser capaz de dirigir al Chi hasta los pies y hacer que se comunique con la tierra. Una vez que se ha desarrollado la raíz, se debe aprender a conservar la concentración.
2. Regular la Respiración (Tiao Xi)
Regular la respiración implica regular la acción de respirar hasta que ésta sea relajada, constante y calma. Existen ocho palabras que resultan claves a cualquier practicante de este arte y que se deben tener en cuenta durante las prácticas:
1. Sosegada (Jing)
2. Suave (Xi)
3. Profunda (Shen)
4. Larga (Chang)
5. Contínua (You)
6. Uniforme (Yun)
7. Lenta (Huan)
8. Delicada (Mian)
3. Regular la Mente/Corazón (Tiao Xin)
Confucio dijo: “Primero debes estar tranquilo; luego, tu mente podrá estar serena. Una vez que tu mente esté serena, estarás en paz. Sólo cuando estés en paz, serás capaz de pensar y progresar finalmente.”


